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Una carga que podamos llevar



Siempre es bueno reflexionar en tiempos díficiles y entender que a veces somos más fuertes de lo que pensamos. Luego del azote del Huracán María por Puerto Rico se vinieron mil preguntas!

Es más, el día que salí de mi casa luego del Huracán mi cara fue de asombro y de no saber que iba a pasar. Me imagino que para muchos aún sigue latente esta pregunta. Lo que si me queda claro a 42 días de este torbellino, es que todo esto nos hizo más fuertes de lo que pensábamos.

De mi parte jamás pensé que por casi 3 semanas bajaría obligatoriamente mis revoluciones, que había que dormir más temprano, que podría vivir sin estar pegada al celular 24/7, que podía vivir conectándome algunas veces al día, que viviría sin aire, sin mi cafetera y sin mis cosas que en algún momento dije son necesarias.

Pues fíjense, no necesite nada de eso! Me di cuenta que una vez terminó el Huracán necesitaba saber de mi gente que amo! Era un estado de desesperación no saber de ellos! Ver la cara o escuchar la voz de mis amores más cercanos luego del Huracán fue priceless. Reafirmé que para estar plena lo que necesitaba era la gente que amaba a mi alrededor y lo esencial (mi abánico de batería, mi linterna, mi café y mi cel con carga)

Una vez pasaron los días entendí que Dios me estaba dando una gran lección de Paciencia y Tolerancia a una nueva realidad. Esperar por todo, hacer largas filas, comer lo que había, lograr mi producción diaria de otra forma y con calor. La faja y el maquillaje siempre estuvieron ahí jajajajaj

Al pasar más días y lograr desprenderte de ti y ayudar a los demás entiendes que eres afortunado, que una vez más Dios te está dando otra lección de ser más fuerte y cada día ser mejor persona.

Desde el primer día del Huracán sabía que yo tenía que estar con mi pueblo y se me dio algo que quería desde niña y es ayudar al que menos tiene. Y en este proceso me di cuenta que había gente a mi alrededor que aunque no estaba en un pueblo distante, sino al lado mío, necesitaba tanto o más que el que perdió todas sus pertenencias.

Tuve más tiempo para compartir con mi mamita y con sus vecinas. En la égida pude percatarme que la población de la tercera edad está olvidada por los más s cercanos. La familia. Verlos a diario en sus quehaceres, tratando de resolver con lo que había, algunos sin saber que comer, sin ninguna ayuda osea otra lección para saber que tengo que hacer más y mi voz ponerla al servicio de esta población. Mucha campaña, mucho ruido pero en la realidad diaria es otra cosa!!

Me di cuenta que puedo trabajar mis cosas y mil más, tener proyectos de filantropía a la vez, que la comunicación siempre puede ser diferente, que lo importante es llevar el mensaje claro, que logramos mucho uniendo voluntades, que todos somos iguales y que juntos somos Más.

Al igual que darme cuenta de muchas cosas buenas o que no sabía que podía hacer; también me he topado, con el egoísmo, con la gente que solo piensa en su beneficio no en el colectivo ni en el Nosotros. La envidia y rabia de algunos en no poder poseer algo que otro tiene y expresarlo con rabia también se pasearon para lograr desviar la atención. Pero saben qué? También esas cosas nos hacen más fuerte

Para ir finalizando, he escrito mucho, encaminé grandes proyectos, muchos planes que pudieron ser marinados en esta etapa, cambios de dirección, nuevos enfoques. Cada uno tiene su historia pero sé que cada uno de nosotros todo lo que nos toco nos reforzó, nos fortaleció y hasta nos sorprendió porque si tuvieramos que anticipar pensaríamos que no ibamos a poder y sobrellevamos aún una carga que sí podemos aguantar, que cargamos y movimos adelante!!

Me di cuenta que María nos deja grandes lecciones para ser más FUERTES, MEJORES PERSONAS Y CON MAYORES FUERZAS DE SEGUIR.

Tenía que desahogarme con ustedes.

Los quiero y cuéntenme las grandes lecciones para ustedes.

Traje: Asos

Zapatos: Galería Shoes Plaza Las Américas

Clutch: Forever 21

 

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